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viernes, 26 de septiembre de 2008

O muy tonta o muy puta

Hay que ver como somos algunas de tontas. Una amiga se separó hace cosa de un par de años de su marido (él se fue con otra), un medio macarrote pendenciero, putero, bebedor, etc. vamos que las tenía todas y unas pocas más. El vive su vida, folla con otras y... de cuando en cuando con ella.

 

No veo nada anormal en que dos personas que vivieron unos años juntas compartan de cuando en cuando, si les apetece momentos de cama, se recuerdan viejos tiempos y a lo mejor, más libres, hasta se lo pasan bien, no lo se, no he vivido la experiencia.

 

Pero el caso es que mi amiga, hace ya un tiempo, se hartó de ser usada, él llegaba, la follaba, la trataba de puta para arriba y hasta que se le ocurría volver otra vez. Ella pobre idiota, seguía enamorada del camandula y confiaba que así, a lo mejor, regrasaría a sus brazos.

 

Como digo se hartó y hace unos meses (me entero hoy mientras me lo cuenta medio sollozando) le dio una especie de ultimatum: "si te gastas el dinero en putas a mi me pagas también" (ella no anda muy bien de dinero). Él (tiene dinero) me da la sensación de que vio la posibilidad de humillarla (aún) un poco más.

 

Resolvió pagarle pero... bajo sus condiciones: si él viene a follar (a lo mejor a las cinco de la mañana borracho como una cuba) y ella se lo hace bien, a lo mejor, si lleva dinero, le paga algo y si no... le paga otro día. A veces llega y le tira cincuenta euros (otros días veinte o... diez) y le dice "chupamela puta" y ella... agarra los cincuenta euros (o menos) y... se la chupa.

 

Le pregunto por curiosidad cuando ganó hasta la fecha con esa tontería (por decirle una palabra suave): entre dinero, algún que otro regalo (le paga en especias también, minifaldas, medias, bolas chicas... cualquier cosa que sirva para hacerla más puta aún) y alguna cena la cosa no debe de llegar a seiscientos euros.

 

Me dieron ganas de explicarle como se trabaja en el negocio de la putería, cuanto se gana, como se cobra, como se pasa de ciertos clientes pero... resulta que le da morbo, así que me callé la boquita y mentalmente le dije "jodete, imbécil", encima tiene un cuerpazo y una cara de angel que para a los hombres por la calle, la muy idiota.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Con tu relato tu amiga debe ser muy tonta para permitir eso, bueno le dejo mi correo por si quiere que la traten como a una dama: Corsario791@hotmail.com y cambiar esa vida sin sentido